Ángel Sabroso, arbitrando desde la cuna

0

El balonmano está formado por jugadores, entrenadores, aficionados, patrocinadores, directivos y por supuesto de árbitros y desde aquí no queremos olvidarnos de este colectivo a veces tan denostado en el mundo del balonmano, por esto, abrimos la sección dedicada a los árbitros, con una visita “al Patio” de mucha altura, Ángel Sabroso Ramírez, árbitro internacional y junto con su compañero de silbato Oscar Raluy, máximos referentes del arbitraje español.      

PREGUNTA: Sabemos Ángel que empezaste arbitrar a la temprana edad de 12 años ¿Cuál fue el motivo que te llevo a ello? ¿Por qué optaste por el arbitraje y no por jugar como la mayoría de los niños de esa edad?

RESPUESTA: Mi inicio en el arbitraje no es común, ciertamente, pero su explicación se encuentra en el vínculo familiar que siempre tuve con el balonmano. Mi padre fue entrenador de balonmano durante muchos años en una liga de empresas que se disputaba en Gran Canaria y dirigía al equipo del Iberia Líneas Aéreas. Tras una etapa sin entrenar lo engancharon para echar una mano en labores federativas en Canarias y ahí empezó mi relación directa con el balonmano. Con 10 y 11 años le acompañaba alguna tarde a la Federación de Gran Canaria y veía a un grupo de árbitros hablando sobre reglas de juego y viendo partidos. A mi padre y a ellos les debo haber formado parte de, posiblemente, la actividad más importante que he desempeñado hasta ahora en mi vida; arbitrar balonmano.

P: ¿No consideras algo extraño empezar tan joven?

R: Empezar tan joven fue sin duda muy extraño. De hecho, hubo que solicitar autorización especial en Madrid y me hicieron una licencia provisional que dejaba bien claro que no tenía la edad reglamentaria. Con 12 años arbitré mi primer partido. Las caras de extrañeza de todos los aficionados locales al verme llegar a la cancha eran muy comunes. Pensarían que cómo un niño iba a arbitrar un partido, generalmente de categorías superiores a mi propia edad. Sin embargo, pronto conté con el apoyo y complicidad de prácticamente todo el balonmano canario. Por supuesto de los compañeros árbitros, que me cuidaron y me formaron siempre, pero también de los entrenadores y clubes, que me vieron como un proyecto de formación. La visión por parte de los equipos hacia los árbitros jóvenes de que, al igual que los jugadores, están en formación, es muy importante. Hay que apoyar y ayudar a que mejoren a los jóvenes que empiezan a arbitrar.

P: ¿Qué edad recomendarías para empezar en el mundo del arbitraje?

R: Mi caso es muy atípico. Estoy convencido de que lo mejor que se puede hacer es jugar y cuantos más años mejor. Hay que disfrutar del balonmano como jugador, vivir lo apasionante que es desde dentro. Y sobre los 14 o 15 años, si es posible compaginándolo como jugador, empezar a entrenar o a arbitrar. Necesitamos buenos entrenadores y buenos árbitros, esa es la base para el futuro de nuestro deporte.

P: ¿Recuerdas el primer partido que pitaste? ¿Cuál fue? si lo recuerdas,  ¿qué sensaciones tuviste?

R: Por supuesto Que lo recuerdo. Un infantil masculino entre el Canteras y el Remudas en la cancha de Buenavista, en Escaleritas. Arbitré con uno de los veteranos, como casi siempre, Florencio Miguel Sánchez Caballero, y también como casi siempre, estaban mis padres en la grada. Recuerdo bien el esfuerzo de mi familia para que yo pudiera disfrutar arbitrando siendo un niño, pues me acompañaban casi siempre, al igual que los árbitros veteranos del Comité Canario, que me protegían, cuidaban y formaban. Álvaro de Castro, Manolo Martorell, Peña, los Navarro, Ferraz, Pepe Cubas, Luchoro y tantos otros. Algunos de ellos ya han fallecido, pero no los olvido.

P: ¿Cómo son esos primeros momentos de un joven arbitro inexperto que pita, hace de mesa, lidia con entrenadores jóvenes o veteranos y encima aguanta a padres en la cercanía que permiten los patios?

R: Arbitrar es una actividad que requiere de formación y trabajo, pero antes de eso, honestidad e integridad. Obviamente cuando se empieza tan joven valores como el sentido de la justicia o la coherencia no se han desarrollado y se van adquiriendo poco a poco. Siempre me sentí muy respetado y muchas veces valorado por el mundillo del balonmano en Canarias. No recuerdo grandes problemas, aunque evidentemente partidos tensos y situaciones de nervios siempre los hay cuando se compite. En mi trayectoria arbitral tuve la suerte de vivir una gran época de balonmano en Canarias, con grandes entrenadores y jugadores, también con muy buenos árbitros y, por supuesto, conocer a mi compañero Óscar.

P: ¿Qué les recomendarías a esos jóvenes para aguatar la presión?

R: El que quiere ser árbitro debe saber que no va a realizar una actividad sencilla, que ser árbitro implica afrontar conflictos y lidiar con tensiones, incomprensiones e incluso situaciones desagradables. Pero es que un árbitro no está para evitar problemas ni para hacer amigos en la pista, sino para que gane el que mejor juega cumpliendo las reglas para hacer más grande y espectacular nuestro deporte. Pero aquellos que empiezan en esto notarán que por encima de las tensiones está la satisfacción del trabajo íntegro, honesto y bien hecho. Pocas sensaciones más reconfortantes que esa al terminar un partido.

P: ¿Crees que con edades de iniciación como en alevines, los árbitros deben ser más permisivos en el ciclo de pasos, dobles, agarrones, etc  o por el contrario crees que se debe pitar conforme al reglamento en todo caso?

R: Es evidente que en la base hay que adaptarse y que el árbitro es más un educador que un mero juez deportivo. Hay que explicar mucho cuando se arbitra categorías inferiores, pero conceptos básicos como el ciclo de pasos o el comportamiento con el contrario no pueden pasarse por alto, más al contrario, en las categorías formativas. Sobre todo en las edades de definición de los jugadores, cuando ya están en la etapa de tomar la decisión si van a  seguir con nuestro deporte o no y si van a seguir en progresión. En juveniles hay que ser muy estrictos con la aplicación de las reglas.    

P: ¿Cómo ves que existan árbitros que compaginen arbitraje con el juego en un equipo? ¿Es recomendable centrarse en una sola cosa?

R: Antes lo comentábamos. Creo que es deseable que el jugador opte por hacer más actividades relacionadas con el balonmano en cuanto tenga la madurez suficiente para ello, como entrenar o arbitrar, mientras lo compagina con el juego. Entenderá mejor el balonmano, lo respirará por los cuatro costados. Yo nunca jugué federado, pero ya como árbitro estuve varios años entrenando con distintos equipos y noté muchísimo una evolución como árbitro gracias a ello.

P: El los jugadores que han pasado de la Base a la élite hay varios momentos especiales; Campeonato de España por Selecciones Autonómicas, Sectores Nacionales o convocatorias con la Selección Nacional. ¿Cuáles son los momentos claves para un árbitro?

R: Por supuesto que en la carrera arbitral, como en la del jugador, hay momentos muy importantes. El primer Campeonato de España de selecciones territoriales cadetes y juveniles que arbitré, en el mes de enero, como cada año fue en Granada y Óscar y yo estábamos en 1ª nacional, con muchos árbitros de esa categoría y de División de Honor “B”. Era nuestro primer campeonato de selecciones y pitamos semifinal juvenil masculina y la final juvenil femenina. Fuera de España fue aún más curioso, pues nos mandaron a Tesalónica al campeonato del mundo escolar y como prueba para ver si entrábamos a formar parte del proyecto europeo de árbitros jóvenes. Fue en el 2002 y como en España se pitaba de largo por aquel entonces, el colegio de árbitros de fútbol de Gran Canaria nos prestó un equipaje corto para los 15 días que estuvimos en Grecia. Terminamos pitando la final masculina entre Hungría y Croacia, comenzando así nuestra andadura internacional.

B7UnfEpCQAAaOaY.jpg-large

P: El hecho de no haber  sido jugador rompe el argumento de muchos entrenadores que dicen  “Un árbitro que no ha jugado a balonmano no interpreta igual el juego”  ¿Qué opinión tienes al respecto al respecto?

R: Como en casi todo en la vida, las verdades absolutas apenas existen, pero es cierto que, como norma general, haber jugado ayuda mucho a entender nuestro deporte. El arbitraje me generó la mayoría de los mejores amigos que me ha dado la vida y son, precisamente, jugadores, entrenadores o exárbitros. Tuve la suerte de poder entrenar varios años con distintos equipos, lo que también me sirvió para ratificarme que había tomado la mejor decisión y sólo arbitrar, pues era un jugador bastante flojillo, por definirlo de manera suave. Vamos, un paquete.

P: Y ahora te decimos lo contrario, son muchos los entrenadores del curso nacional que después de pasar por las manos de Ramón Gallego dicen ¡Que dicen que difícil es arbitrar! ¿Les recomiendas  hacer cambio de rol, para entender mejor vuestro trabajo?

R: Por supuesto que sí. Un buen entrenador debe entender el juego, pero también conocer al máximo las reglas y cómo aplicarlas. Cuantas más facetas se vivan directamente del balonmano, mejor formado se estará y más preparado para progresar. Los grandes entrenadores saben cómo y cuándo dirigirse a los árbitros porque generalmente entienden la aplicación de las reglas y si eso lo han vivido en primera persona, mucho mejor.

P: ¿Consideras el arbitraje como un equipo?  Es decir, ¿tenéis  vuestros  entrenadores que corrigen los errores, o es algo que realizáis las propias parejas?

R: El árbitro es muy parecido al jugador en lo que a su formación se refiere. Tenemos maestros o directores de formación que nos hacen seguimiento, nos marcan las pautas y, por supuesto, también nos evalúan, pero como le sucede al jugador, una parte esencial de nuestra evolución depende en exclusiva de cada uno y, además en nuestro caso, del trabajo en pareja. El arbitraje en balonmano mantiene la pareja arbitral fija y eso exige que haya mucho trabajo conjunto. Hay que ver mucho balonmano, cuanto más mejor, y arbitrar mucho. Ese es el mejor consejo que me dieron al empezar en esto. Arbitrar hasta los entrenamientos de los equipos y, cuando no se esté arbitrando, hay que estar viendo partidos.

P: Cada verano se imparte la formación de Entrenador Nacional de Balonmano y es normal ver a árbitros en sus aulas para sacarse el titulo ¿Es ese tu caso?  ¿Crees que ayuda a la hora de arbitrar tal formación?

R: Hace muchos años que saqué los dos primeros niveles de entrenador, el de monitor y el nivel territorial, pero aún no he podido hacer el curso nacional, aunque no tengo duda de que lo haré en cuanto deje de arbitrar. El balonmano me ha formado como persona; soy lo que soy gracias a mis padres y al arbitraje. Por eso tengo claro que cuando termine mi etapa como árbitro voy a tratar de devolverle al balonmano al menos una mínima parte de todo lo que me ha aportado, formando nuevos árbitros, ayudando en clubes, entrenando o lo que sea. Nuestro deporte no puede permitirse el lujo de perder a la gente que forma parte de él.

P: Ángel Sabroso y Oscar Raluy…¿cuándo se formó esa pareja?

R: Pues Óscar era jugador de un club del barrio teldense de Jinámar al que yo le pité muchas veces. De hecho, alguna tarjeta roja le mostré… Pero en 1992 Óscar y otros jugadores de ese equipo hicieron el curso de árbitro y prácticamente desde el principio, por edad y por aptitudes, nos pusieron a arbitrar juntos. Le estamos muy agradecidos a quienes tuvieron esa visión de futuro, porque desde entonces hasta ahora hemos ido progresando. Esta temporada hacemos 23 años juntos ya, lo que da una muestra de lo que ha supuesto el arbitraje para nosotros.

P: Para terminar Ángel , desde tu experiencia, ¿qué recomendación le harías a los jóvenes árbitros que dan sus primeros pasos en ese mundo?

R: Sobre todo que disfruten, pues es una actividad apasionante y, en segundo lugar, que la aprovechen, porque aporta muchas cualidades para la propia vida.

Compartir

Los comentarios están cerrados

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies